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>the greatest
>es difícil, amigos, escribir sobre alguien que no conoces en absoluto. pero es una pena que desaparezca gente con talento. casi siempre, por lo menos. a lo mejor en el caso de euronymous habría que pensárselo. nos da pena también que desaparezca gente sin talento así por las buenas. nos da más que pena. una sensación que está entre el wtf? y las ganas de matar. nos da hasta mucha pena que desaparezcan pequeños felinos domésticos que aún no eran ni felinos. así estamos, amigos, como lola flores.
>back to black
>sí, amigos. todo el mundo llora. todos se lo olían, lo habían leído, se lo imaginaban. algunos hasta lo deseaban. estaba cantado, se veía venir, vivió muy rápido, el club de los 27, la mala vida, el mito, la diosa, la voz, sus mejores vídeos, la noticia del año, los recopilatorios, canciones inéditas, el disco inacabado, los insultos, los chistes, las risas, las portadas, las noticias, los éxitos, las peticiones, las repeticiones, los tópicos.
>cut your hair
>amiguitos del alma, les queremos un huevo. por eso les contamos todo lo que se nos pasa por la cabeza, que a decir verdad, no es mucho y ni siquiera interesante. pero la publicidad tiene estas cosas. hay que estar, hay que ser, pero sobre todo, hay que dejarse ver. probablemente ese sea uno de nuestros problemas, siempre entre el coche y la comisaría, deteniendo y matando. el ciclo constante de la vida y el de la muerte, la pescadilla que se muerde la cola, un maléfico loop instrumental. como el contenido está prácticamente listo, estamos centrándonos en el estilismo del continente. qué pena no vivir en el upper east side para tener un estilo de las revistas para jóvenes marujas. o casi mejor, porque al final sería el mismo de los demás. bota-chanclas, minifalda y camiseta de tirantes. el grupozeta marcando estilo. y no por interviú. ¡aaaaarg! por lo menos la realidad nos da de vez en cuando una tregua, incluso alguna alegría. aunque como en casi todo, somos agnósticos, así que, en vez de alegrarnos mucho, nos lo tomamos todo con un ligero alboroto. que seguramente sea otro de nuestros problemas. las cosas malas son así menos malas, pero las buenas a veces no llegan ni a eso. con lo valiente que era uno cuando empezó en la academia, podía con todo, luchaba contra todo, compañeros, oficiales, delincuentes, periodistas… ahora, nos desangramos con cada rasguño, y no hablamos de diminutos felinos domésticos que no llegaron a conseguirlo a pesar de todo. o a lo mejor sí. por lo menos ha vuelto breaking bad, que ahí sí que lo pasan mal. pobre jessie pinkman, tener que aguantar al calvo egoísta. ya ven, la irrealidad es muy entrenetida. mucho más que lo verdadero, que además, hace pupita en cuanto bajas la guardia, cosa que no ocurre mucho. pero está claro que hay alguien vigilando para aprovechar. que tenga cuidado, que aunque lo nuestro sea muy bonito, tenemos un acierto del 99% entre ceja y ceja.
>hoy por hoy
>sí, amigos, regresamos de la misión como sólo se puede hacer en estos casos: hechos polvo. pero sabemos que es normal. es muy difícil no acabar así cuando el hímen de la normalidad se vuelve a cerrar. pero ya está roto otra vez, y vaya gustito. al final, planchamos los trajes, las camisas, los chalecos y las corbatas pero acabamos investigando de paisano, por la estación que corre y sobre todo, porque habríamos llamado demasiado la atención con nuestro uniforme. la cosa tenía que ser menos seria de lo habitual, así que decidimos empezar desde los calcetines. somos gente rara. aunque eso ya lo saben. así que nos plantamos en la cadena ser con nuestros atuendos veraniegos y con las magnums rebosando por los cuatro costados. cinco, porque tuvimos la suerte de que nos acompañara un buen amigo civil que cargó, descargó, hizo fotos, vídeos y todo lo que pudo. el típico amigo que todo el mundo quiere tener. así que subimos a la octava planta, el número de la bestia. por suerte, dejamos la bestia a un lado sin un rasguño, y entre pasillos y esquinas, siempre con la pipa a la altura de la cara, sujeta por ambas manos, el dedo en el gatillo – y no hablamos de esos animalitos que te dan y te quitan la vida. con mucho cuidado llegamos al estudio donde se iba a producir el crimen. donde íbamos a perpetrarlo nosotros mismos. dexter nos ha mostrado un nuevo camino. el del madero/asesino. nos va que ni pintado. y aunque no es el primero de nuestros crímenes, lo es siendo nosotros mismos los comisarios, así que esperamos que nadie lo descubra, por lo menos mientras que a el mundo o a mercedes milá no les dé por el periodismo de investigación. pero como somos criminales principiantes, en este acto de delincuencia no lo hicimos en solitario, al abrigo de una habitación plastificada, sino que lo hicimos con toda la banda., incluido un bajista, que resulta ser a la vez colaborador musical del programa que nos encargó el muerto. un crimen de lo más poblado. aquí lo tienen, ya ven que hemos aprendido poco de dexter y su decálogo. el nuestro se parece más al de los corruptos nacionales, que es justo el contrario del rock: más es menos. eso sí, tuvimos que repetirlo varias veces. la que muestra este informe es bastante escandalosa, pero al final lo hacíamos casi sin sangre. y como somos amateur pro pero muy limpios, lo poco que quedó lo recogimos muy bien, así que la sintonía que escuchen en las ondas está bastante adecententada.
>holiday
>hoy vamos por fin, amigos, de misioncita. pequeña y secreta por ahora, pero estamos como los críos de excursión. encantados de la existencia. ya les decíamos el otro día que estar en una mesa no va con nosotros, que somos más de caza humana. empezamos discretamente, no puede ser de otra forma, planchando el traje, el chaleco, la camisa y la corbata. desmontando la magnum pieza por pieza y metiendo las balas una a una. miramos el agua y el aceite del coche, para que no pierdan. ensayamos frente al espejo formas de coger la pipa: la convencional, de lado, en diagonal boca abajo, como hacen en las películas. el gesto serio, mentón apretado, con las muelas a punto de romperse en mil pedazos. parece mentira el tener que volver a practicar todo esto después de llevar 30 años haciéndolo, pero ahora lo que hay que desaprender es todo lo demás. la misión es perfecta para empezar. sobre todo, porque es la primera. igual que la primera hostia, da igual quién te la dé, hay que estarle igualmente agradecido por introducirte en el mundo real. a nosotros nos la dio un tipo con un sello independiente, y hasta ahora que estamos reflexionando sobre ello en vletra minúscula, le hemos odiado mucho, odio de ese que te hace fruncir el ceño, pero a lo mejor es el momento de perdonarle. seguro que lo hizo por nosotros. en fin, gracias, estanislao, esperamos no verte de cerca en un tiempo, ya sabes que una cosa es perdonar y otra contener el puño. pero ahora toca estar atentos, afilar el instinto, que está romo a base de asiento y pantalla. fíjense lo de la sgae, que nos ha pasado de largo. esa mañana estábamos con los pies encima de la mesa, y los compañeros deteniendo al personal. el trabajo de oficina no es trabajo, es una mala vacación.